Tras años de envejecimiento, China se enfrenta a una nueva realidad: sus familias ya mantienen a más ancianos que niños
China enfrenta un hito demográfico: por primera vez, la tasa de dependencia de ancianos (23,1%) supera a la infantil (22%). El país envejece rápidamente y ya hay más personas mayores de 65 años que niños menores de 14.
China ha registrado un hito demográfico sin precedentes. Según los datos de su Oficina Nacional de Estadísticas, en 2025 la tasa de dependencia de la tercera edad alcanzó el 23,1%, superando por primera vez a la tasa de dependencia infantil, situada en el 22%. Esto significa que, por primera vez en la historia del país, los trabajadores chinos sostienen a más personas mayores que a niños. En términos absolutos, hay más de 223 millones de personas
mayores de 65 años frente a unos 213 millones de niños menores de 14 años.La tendencia es preocupante. La tasa de dependencia de los ancianos ha crecido de forma sostenida: era del 15% en 2016, superó el 20% en 2021 y ahora rebasa el 23%. Este aumento no es solo una curiosidad estadística, sino que ejerce una presión directa sobre la economía china, especialmente en pensiones y gastos sanitarios y asistenciales, que previsiblemente seguirán
incrementándose a medida que envejezca el país.A finales de 2025, más de 53 millones de personas recibían subsidios y prestaciones para la tercera edad, y la Academia China de Ciencias Sociales advirtió en 2019 que, sin medidas, el fondo estatal de pensiones podría agotarse a mediados de la próxima década. El contexto agrava la situación: China arrancó 2026 con la tasa de natalidad más baja desde al menos 1949, agravando la pérdida de población general.





