La COP31 debe romper el bloqueo fósil: el clima no puede esperar a quienes negocian mientras contaminan
La COP31 en Antalya debe superar el bloqueo fósil y aclarar quién financia la transición. Casi 200 países negocian hasta el 20 de noviembre sin EE.UU., mientras la deuda y las disputas comerciales amenazan con diluir otra cumbre.
La COP31 abre en Antalya con una contradicción grave: los gobiernos conocen los riesgos climáticos, pero siguen enfrentados por el dinero y por la salida del carbón, el petróleo y el gas. La conferencia reunirá hasta el 20 de noviembre a representantes de casi 200 países, sin la presencia de EE.UU. Turquía ejercerá la presidencia y Australia dirigirá las negociaciones. Una declaración sin financiación real ni medidas verificables prolongaría el problema, y los resultados deben
priorizar redes eléctricas, industrias, hogares y comunidades expuestas, no quedarse en vocabulario diplomático.La experta de E3G Cosima Cassel no identifica la financiación como el principal escollo, pero muchos países en desarrollo necesitan fondos para ejecutar sus planes climáticos y afrontan costes de capital que dificultan invertir. El objetivo acordado en Bakú, incumplido, proponía al menos 300.000 millones de dólares anuales para 2035, dentro de un objetivo más amplio
de movilizar 1,3 billones desde fuentes públicas y privadas.Endeudar a un país pobre para reconstruirlo puede restarle capacidad para protegerse de los desastres climáticos, y las economías vulnerables del sur global reclaman subvenciones creíbles, créditos asequibles y trámites accesibles. La presidencia turca propone alcanzar el 35 % de participación de la electricidad en el consumo final mundial para 2035, desde algo más del 20 %, abarcando transporte, industria y edificios.





