El cangrejo azul no tenía depredadores naturales en el mediterráneo, hasta que el pulpo empezó a tener hambre
Un pulpo fue documentado cazando un cangrejo azul adulto en Ibiza, uno de los primeros registros en el Mediterráneo. Las víctimas eran hembras que subían a desovar, y los expertos lo vinculan a la falta de alimento por las olas de calor.
El 2 de octubre de 2022, un buceador fotografió en San Antoni de Portmany, Ibiza, una hembra de cangrejo azul de 16 centímetros de ancho a la que le faltaba una pinza. Una hora después, el mismo cangrejo volvió a pasar por el lugar, pero esta vez cubierto por los brazos de un pulpo de unos 850 gramos. En poco más de 15 minutos, en la arena del fondo marino solo quedaban un trozo del caparazón y la otra pinza.Puede parecer una anécdota, pero es uno de los tres
primeros registros mediterráneos de un pulpo cazando cangrejos azules adultos en libertad. Lo llamativo no es que un pulpo se coma un cangrejo, sino el tamaño de la presa. Hasta donde se sabía, el pulpo común suele cazar cangrejos pequeños, y las presas de más de 10 centímetros de ancho de caparazón son raras incluso para especies de pulpo más grandes y fuertes. Los investigadores notaron además otra rareza: todas las víctimas eran hembras.La explicación
es sencilla: pulpos y cangrejos no viven a la misma altura, y solo se cruzan cuando las hembras ascienden para desovar. Ahí es cuando los pulpos las cazan. La pregunta clave es por qué ahora y no antes. El Mediterráneo lleva años encadenando olas de calor récord que han debilitado los ecosistemas de toda la región, lo que se traduce en menos comida. Aunque no hay pruebas claras, los expertos consideran que los pulpos se arriesgan más para encontrar alimento.





