El reto de la maternidad en personas con discapacidad intelectual: “Yo tenía claro que quería ser madre, aunque fuera d…
La esterilización forzosa de mujeres con discapacidad intelectual quedó prohibida en España en 2020. Judit Seculi Horta y Salvador Ribas Payà crían a su hijo Aleix, de 5 años, con el acompañamiento de profesionales.
La esterilización forzosa de las mujeres con discapacidad intelectual quedó prohibida en España en 2020, un cambio legal que afecta directamente a la forma en que estas personas pueden ejercer su derecho a la maternidad. El caso de Judit Seculi Horta y Salvador Ribas Payà ilustra este nuevo contexto: ambos crían a su hijo Aleix, de 5 años, con el acompañamiento de profesionales que les ayudan en el día a día.La historia de esta pareja muestra que la maternidad y la paternidad en
personas con discapacidad intelectual es posible cuando existen apoyos adecuados. Judit tenía claro que quería ser madre, una decisión que ahora puede tomar sin que el ordenamiento jurídico español la prive de esa posibilidad mediante prácticas forzosas, como ocurría antes de la reforma de 2020. El acompañamiento profesional se presenta como un elemento clave para que la crianza se desarrolle en condiciones adecuadas.El caso de Judit y Salvador pone de relieve el reto social de
garantizar que las personas con discapacidad intelectual puedan ejercer sus derechos reproductivos y de familia en igualdad de condiciones. La prohibición de la esterilización forzosa supone un avance legal, pero la experiencia de esta familia evidencia que ese derecho necesita ir acompañado de recursos y apoyos reales para la crianza. Su testimonio refleja una realidad que combina la decisión personal de ser madre con la necesidad de un entorno que facilite el cuidado del hijo.





