Ni vino de Asia ni lo trajeron los romanos: el mapa que desvela el verdadero origen del castaño en Europa
Un mapa revela que el castaño europeo no fue introducido por los romanos ni procede de Asia, sino que ya estaba presente antes de la última glaciación y se expandió en la Edad Media.
El castaño es un árbol emblemático en Europa, pero su origen y distribución han sido poco claros. Un mapa corológico basado en inventarios forestales y literatura científica muestra que no fue introducido por los romanos ni procede de Asia, sino que ya estaba presente en buena parte del continente antes de la última glaciación. Su expansión se produjo principalmente en la Edad Media como alternativa al cereal en zonas
montañosas.El mapa distingue entre áreas nativas probables (verde) e introducidas y naturalizadas desde el Neolítico (naranja). Las zonas nativas se concentran en el noroeste ibérico, los Pirineos occidentales, los Alpes, los Apeninos, los Balcanes meridionales y el sur del mar Negro. Las introducidas dominan el centro y oeste de Europa, incluyendo Francia, Reino Unido, valle del Rin, Europa central, los Balcanes y algunas
islas mediterráneas.Las poblaciones aisladas son numerosas en Alemania y el Mediterráneo. El clima templado y húmedo limita su presencia en los países nórdicos y el este. Conocer el origen del castaño es clave para proteger su diversidad genética frente a amenazas como el chancro y el cruce con especies asiáticas. Sus bosques están incluidos en la Directiva Hábitats de la UE, lo que obliga a designar zonas protegidas.





